Historia de Portillo

Portillo es el centro de ski más antiguo de América del Sur y su historia forma parte importante de la historia del ski. Una historia de hombres y montañas, sueños y logros en el maravilloso mundo del ski.

Si quieres saber más de nuestra historia, te invitamos a revisar “El Espíritu de los Andes”, libro escrito por Henry Purcell que relata la historia de Portillo desde sus inicios hasta lo que conocemos hoy en día.

Comenzó con el Ferrocarril

En 1887 ingenieros ingleses fueron contratados por el gobierno chileno para estudiar las posibilidades de instalar un ferrocarril que cruzara los Andes a través del Paso de Uspallata permitiendo que mercancía y pasajeros pudieran viajar entre el valle central de Chile y la ciudad Argentina de Mendoza y eventualmente a Buenos Aires. Los ingleses contrataron a los ingenieros noruegos Elmar Rosenquist, Michel Hermundsen y Knud Berg para hacer estudios de invierno de la línea propuesta. Estos dos caballeros atravesaron la región sobre sus esquíes durante los inviernos de 1887 y 1888 y fueron, sin duda, los primeros esquiadores en atravesar las canchas del Centro de Ski Portillo.

Dos años mas tarde en 1889, 14 esquiadores noruegos fueron traídos a Chile para transportar el correo entre Chile y Argentina. Se nos ha dicho que este plan no tuvo éxito y que la hazaña no fue repetida.

Durante la construcción del ferrocarril, esquiar era una práctica bastante común entre los ingenieros a cargo de la obra, la mayoría eran ingleses que usaban sus esquíes para trabajar y sin duda, para divertirse. Después de la inauguración del ferrocarril en 1910, estos pioneros fueron seguidos por esquiadores recreativos que usaban el ferrocarril internacional como andarivel para disfrutar del ski entre Caracoles y Juncal, cruzando lo que ahora es el Centro de Ski Portillo. Por lo tanto, el ferrocarril trasandino fue el primer andarivel en Chile.

Primeros Andariveles

Durante este tiempo se comenzaron a formar los primeros clubes de ski y fueron la fuerza que impulsó el ski en Chile. El primer club fue el Club Alemán de Excursión fundado en 1909 en Valparaíso. Ya en 1930 entusiastas del ski soñaban con la posibilidad de desarrollar algunas canchas de ski alrededor de la Laguna del Inca en el área conocida como Portillo (por ser un pequeño paso entre las montañas).

El Primer andarivel en esta área fue de arrastre, similar a los Poma de hoy en día, pero un poco más rudimentario. Hombres aventureros de Europa y Estados Unidos vinieron a esquiar a los Andes junto con los chilenos. Instructores de ski fueron traídos desde Europa y una pequeña cabaña de montaña conocida como Hotel Portillo era usada como alojamiento.

Este pequeño hotel comenzó a crecer y a desarrollar servicios. A comienzos de los años 40 se formó una sociedad anónima conocida como Hoteles de Cordillera S.A. Se emitieron acciones y comenzaron a trabajar en un hotel más grande que sería conocido como el “Gran Hotel Portillo”. La compañía fracasó cuando todavía faltaba mucho por construir y la segunda guerra mundial empezó a ocupar las mentes y energías de los hombres.

La construcción comenzó de nuevo bajo la Corporación de Desarrollo del gobierno Chileno y finalmente en 1949 el hotel fue inaugurado con 125 habitaciones. El centro de ski contaba con dos andariveles de silla para una persona y un andarivel de arrastre. El cuidado de las canchas era realizado por la escuela de ski, los huéspedes y la Escuela de Alta Montaña del ejército Chileno. Así comenzó el Centro de Ski Portillo.

El primer director de la escuela de ski fue el famoso campeón francés, Emile Allais, que estuvo hasta mediados de los años 50 cuando el gran Stein Eriksen tomó la dirección de la escuela. Los años 50 fueron años difíciles para Portillo ya que el gobierno luchaba con las complejidades de manejar un centro de ski. No fueron muy exitosos y en 1961 decidieron privatizar el Hotel Portillo – una de las primeras empresas estatales vendida al sector privado en la historia de Chile.

Comienza la era moderna en Portillo

En 1961 Portillo fue comprado por dos Norteamericanos: Bob Purcell y Dick Aldrich. Los dos habían viajado y trabajado mucho en Latinoamérica. Habían esquiado en Portillo y estaban impresionados con la belleza y las asombrosas condiciones para la practica del ski que allí encontraron. Se dieron cuenta que los Andes Chilenos ofrecían grandes posibilidades para desarrollar el ski y sintieron que el momento había llegado para invertir en instalaciones modernas para Portillo.

Me contrataron a mí, un novato de 26 años, como Gerente General de esta nueva organización. Pienso que era la única persona joven y de mente aventurera que ellos conocían en la industria hotelera. Yo era titulado en administración hotelera de la Universidad de Cornell, USA y había trabajado 5 años para la Corporación Hilton. Estaba cansado de los grandes hoteles de ciudad y de la vida de las grandes corporaciones. No dudeé en aceptar la oportunidad y me trasladé con toda mi familia a Chile. Muy pronto descubrí que casi todo lo que había aprendido en la escuela hotelera de Cornell y con la Corporación Hilton no me iba a servir de mucho en Portillo.

La Inauguración

Como Director de la Escuela de Esquí contratamos al ganador olímpico de medalla de oro, Othmar Schneider y a la firma estadounidense Needham y Grohmann para desarrollar una campaña publicitaria. Por mi parte, comencé a tratar de levantar la operación del hotel, limpiar el lugar (cuando llegué había una gran oveja negra llamada Lumumba viviendo en el living del hotel) y preparar el personal para nuestra primera temporada.

El 15 de Junio de 1961, Bob y Dick alquilaron un avión desde EEUU para traer un grupo de dignatarios Estadounidenses (entre ellos Howard Head, Ernst Engel, Alf Engen, Merril Hastings, Mrs. John Randolph Hearst, Ernie McCulloch, Willie Schaeffler, Cliff Taylor) para inaugurar la nueva administración. En esos tiempos sólo se podía subir a Portillo por medio de una angosta línea férrea y el funcionamiento del ferrocarril en las alturas de los Andes era precario. Los dignatarios pasaron gran parte de su primer día en un túnel del ferrocarril esperando que el personal de ferrocarriles despejara una avalancha que había caído sobre la línea. Mientras tanto nosotros no teníamos manera de saber dónde estaban. No había muchas comunicaciones tampoco. Contábamos con una línea telefónica de superficie de un número; Portillo Uno. Esta línea funcionaba muy bien en el verano, pero dejaba de funcionar con la primera nevazón de invierno. Al fin de cuentas todos lo pasaron muy bien en la inauguración del centro de ski

Campeonato Mundial de Ski en Portillo 1966

En algún momento de inspiración durante ese primer año se nos ocurrió que Portillo y el ski sudamericano necesitaban de un evento deportivo importante para ponerlos en el mapa. Solicitamos ser sede del Campeonato Mundial de Ski Alpino de 1966. En esos días el Campeonato Mundial era muy importante porque había sólo dos eventos en el calendario de competencias de ski donde los esquiadores mundiales se juntaban para poner a prueba sus habilidades: los Juegos Olímpicos y el Campeonato Mundial. Después de muchas negociaciones, política, promesas y sin duda con mucha preocupación por parte de la FIS, las carreras fueron otorgadas a la Federación de Ski de Chile y Portillo.

Había mucho que hacer; diseñar y construir andariveles, habitaciones e instalaciones recreacionales, preparar una pista de descenso, Instalar sistemas de comunicación y el mejorar el sistema de transportes. Se fijó Agosto de 1965 como fecha para una carrera pre-campeonato con el objeto de probar las nuevas instalaciones y darle a los diferentes equipos nacionales una oportunidad de ensayar el ski en verano, algo muy inusual para la mayoría de los equipos en esos días.

La naturaleza tiene una manera de poner a la humanidad en su lugar en situaciones como éstas y nos persiguió con una venganza extrema en 1965. El 15 de Agosto un tifón proveniente del Pacifico del sur nos impacto con vientos de hasta 200 kph. Cayeron cantidades despiadadas de nieve y las avalanchas arrasaron con todos los andariveles exceptuando dos, incluyendo dos andariveles recién construidos. El nuevo andarivel Poma de Juncalillo de 1800 mts., perdió 13 de sus 24 torres más la base y estaciones de retorno. Cinco esquiadores murieron en la avalancha cuando parte de un alojamiento de empleados fue desplomado. Equipos de ski que se habían reunido para el evento quedaron atrapados en Portillo y cuando mejoró el tiempo tuvieron que salir esquiando hasta la estación de tren más cercana, a 32 kilómetros de distancia.

La FIS estaba completamente afligida y le preguntaron a los dueños de Portillo qué pensaban hacer al respecto. Hubo muchas búsquedas, estudios, cálculos y consejos. Dick Aldrich estaba entrando en la política Estadounidense y no tendría tiempo para América del Sur. Decidió vender sus acciones a Bob Purcell quien todavía mantenía su sueño intacto, Bob estaba convencido que podría hacerse, y le respondió a la FIS diciendo que reconstruiría y tendría el Campeonato Mundial de Ski en Portillo. Con un admirable espíritu generoso la FIS aceptó.

La fábrica Poma, que había construido todos los andariveles de Portillo, mandó a un joven ingeniero polaco, Janck Kunzynski, a Portillo a reconstruir los andariveles. Para tratar de evitar futuros peligros de avalancha el área había sido rediseñada, usando la experiencia de hombres como Othmar Schneider, que estaban muy conscientes del peligro de estas grandes montañas. Portillo contrató al mas alto experto en avalanchas del momento, Monty Atwater, para dar sus opiniones y para encabezar el programa de control de avalanchas durante el Campeonato Mundial. El ejército chileno ofreció artillería para el control de avalanchas y un regimiento de alta montaña para preparar las pistas.

Trabajamos a toda marcha para organizar otros servicios. Rogamos, suplicamos y negociamos cada aspecto del evento. Cronometraje, sala de prensa, comunicaciones y alojamiento fueron terminados y aprobados. Después de un largo y agitado verano todo estaba listo para comenzar. La FIS dio la autorización y en Agosto de 1966, Marc Hodler, Presidente de la FIS junto con el Presidente Chileno Eduardo Frei inauguraron el primer evento mundial de ski de mayor envergadura al sur del Ecuador.

La Naturaleza, después de haberse portado tan mal en 1965, dio su bendición al evento con días de sol brillante, tiempo frío y condiciones perfectas de nieve. Fue un gran evento especialmente para los franceses que se llevaron 16 medallas, incluyendo todas las de oro excepto la del Slalom que se la llevó Carlo Senoner de Italia. El Descenso femenino se lo adjudico Marielle Goitschel, aunque tuvo que esperar varios años para reclamar su medalla de parte de Erica Schinneger quien tuvo el tiempo más rápido. Erica sufrió una operación de cambio de sexo poco después del Campeonato y renunció a su medalla. Annie Famose ganó el Slalom y Marielle ganó el slalom Gigante y el Combinado. En las carreras masculinas, Jean Claude Killy comenzó su colección de medallas llevándose el oro en el Descenso y el Combinado. Guy Perillat ganó el Slalom Gigante. Carlos Sononor de Italia ganó el oro en el slalom y regresó a su país en fama y gloria. Hoy en día nuestro amigo Carlos y su familia llevan el “Portillo Chalet & Lodge” en Val Gardena, Italia en www.portillo.it

Es interesante saber que el Slalom Gigante fue bajado en dos mangas por primera vez en Portillo. La FIS estaba experimentando con nuevos formatos. La Copa Mundial también fue inventada en el Bar de Portillo, durante esos felices días de mucho sol. Desde ese momento en adelante los esquiadores del mundo podrían competir y probar su suerte varias veces en el año en vez de sólo una vez cada dos años.

Pruebas de Velocidad y Seleccionados Nacionales

Se han hecho pruebas de velocidad en tres ocasiones, en 1963 cuando Dick Dorworth y C.B. Vaughn corrieron a 171,428 kph, en 1978 Steve McKinney rompió el récord mundial a 200kph, en 1987 Michael Prufer corrió a 217,68. Muchos excelentes equipos de ski han entrenado para eventos mundiales en Portillo. Hemos disfrutado la presencia de los equipos de ski de EEUU, Canadá, Austria, Italia, Japón y Alemania durante muchos años. Estos prodigios han mostrado gran caballerosidad y siempre se han integrado muy bien con nuestros huéspedes y personal.

Huéspedes Ilustres de Portillo

Portillo se ha convertido en un centro de ski próspero muy querido. El sueño de Bob Purcell se ha vuelto realidad. Miles de esquiadores se han unido a nosotros para descubrir de qué se trata este sueño. Generaciones del Equipo de Ski de USA han entrenado en nuestro descenso, los niños Kennedy han sido perseguidos por la Policía Internacional de Chile, jugadores de polo Argentinos probaron su suerte en ski, surfeadores peruanos probaron el snowboard. Banqueros y hombres de negocios han peleado por el único teléfono; Portillo Uno. Familias han llegado a Portillo, generación tras generación, romances han florecido, se han formado nuevas familias….aparecen los nietos. Muchas fotos de modas han sido tomadas y comerciales televisivos filmados en Portillo. La política también ha tenido su día. El gobierno comunista de 1973 discutió la nacionalización de Portillo y Fidel Castro nos hizo una larga y tensa visita.

Portillo Hoy

Henry Purcell at Portillo ,

A través de los años mi hermano David y yo compramos Portillo a Bob Purcell y continuamos desarrollando el centro de ski. Yo continúo trabajando en Portillo desde hace más de 60 años. Portillo celebró su cumpleaños N° 60 en 2009. Sesenta maravillosos años y esperamos con entusiasmo los próximos 60 años.

El centro de ski no ha cambiado mucho a través de los años. Es un centro único. Nadie se levanta temprano, las comidas son eventos sociales, la cena es tarde. Todavía no hay colas para subir el andarivel, ni muchas personas esquiando en la nieve polvo. La vida es holgada y se presta para hacerse de nuevos amigos. La fabricación de nieve y máquinas para el cuidado de canchas han reemplazado el apisonamiento humano realizado por tropas de la Escuela de Alta Montaña del ejército, por supuesto. Hay catorce andariveles, incluyendo cinco de silla, pero los andariveles Va et Vient, diseñados por Jean Pomagalski en los años 60 para permitir el acceso a las altas canchas del Roca Jack y el Condor, todavía permanecen ahí desafiando a los expertos y ofreciendo acceso a un gran ski en nieve polvo a cancha abierta y a innumerables pasos angostos muy escarpados.

Las comunicaciones están mucho mejor hoy en día, la antigua Portillo Uno es ahora un cable de fibra óptica. Hay siempre una línea disponible. En 1999 inauguramos un Cyber Cafe con computadores para nuestros huéspedes, el primero en un hotel Chileno. El ferrocarril ya no corre, reemplazado por un eficiente camino moderno. La gente en Portillo es siempre la misma. Huéspedes y personal, personas maravillosas uniéndose en este maravilloso mundo del ski. La realización de un sueño.

Henry Purcell

Propietario / Ski Portillo Chile